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Litio: el “oro blanco” mexicano en manos chinas

China se adelanta en la lucha por el litio, mineral que se ha vuelto indispensable para la empresa Tesla, propiedad de Elon Musk, y todo gracias a una prometedora mina enclavada en la sierra sonorense rica en el “oro blanco del futuro”.

China se adelanta en la lucha por el litio, mineral que –además de su enorme utilidad en la fabricación de computadoras y celulares, aparte de sus usos militares– se le ha vuelto indispensable a la empresa Tesla, armadora de autos eléctricos y propiedad de Elon Musk… y todo gracias a una prometedora mina enclavada en la sierra sonorense, a 180 kilómetros de la frontera norte de México, rica en el “oro blanco del futuro”.

BACADEHUACHI, Son. (Proceso)- En la carrera comercial con ­Washington, China va un paso adelante y a sólo 180 kilómetros de la frontera de Estados Unidos con México, el país asiático logró quedarse con uno de los yacimientos de litio más importantes de mundo.

Desde Bacadehuachi, municipio de la sierra sonorense, la empresa china Ganfeng Lithium y la inglesa Bacanora Lithium abastecerán de materia prima al hombre más rico del mundo, Elon Musk, dueño de Tesla, la empresa armadora de vehículos eléctricos que funcionan a base de litio.

Durante los gobiernos de Felipe Calderón y de Enrique Peña Nieto el gobierno federal concesionó cerca de 100 mil hectáreas de los municipios de Bacadehuachi y Nazo Chico, en Sonora.

Se trata de 10 concesiones con una duración de 50 años para explorar, explotar y exportar el llamado “oro blanco” del futuro.

Las primeras se entregaron en el gobierno de Calderón, de manera precisa en 2010: dos el 22 de enero y otras dos, el 12 de marzo y el 22 de mayo; durante la administración de Peña Nieto, en la misma zona se autorizaron seis concesiones más: una el 30 de mayo y tres el 10 de julio de 2014 y una más el 11 de agosto de 2015, aunque no se precisa la fecha de la última.

Todas quedaron en manos de la empresa canadiense Bacanora Minerals Limited, que a su vez creó una serie de empresas en México que fueron las que obtuvieron los permisos: Megalit S.A. de C.V., Mexilit S.A. de C.V., Minera Sonora Borax S.A. de C.V., y Minerales Industriales Tubutama S.A. de C.V. Estas dos últimas a su vez las agrupó en la empresa Mineramex, radicada en las Islas Vírgenes Británicas.

Además creó la empresa Operadora de Litio Bacanora, la cual está formada por Mineramex con la participación de una acción a nombre del mexicano Martín Fernando Vidal Torres.

Durante aquellos años el litio aún no tomaba el ímpetu que hoy tiene y ya se hablaba de él como “el oro blanco del futuro”. Incluso el llamado triángulo del litio –ubicado en Argentina, Chile y Bolivia–, acaparaban la atención de las empresas dedicadas a la producción de telefonía celular y computación por encontrarse ahí los grandes yacimientos, además de otros en Austria.

Lo liviano del litio y su gran capacidad de almacenamiento de energía, además de la durabilidad, llevó a que el metal adquiriera cada día más importancia utilizándose lo mismo en relojes, microcomputadoras, cámaras, juegos y aparatos electrónicos, que en la industria militar.

Este es un adelanto de un reportaje del número 2315 de la edición impresa de Proceso, publicado el 14 de marzo de 2021 y cuya versión digitalizada puedes adquirir aquí

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